Canción 12 del concierto Gracias a la Vida - Lloviendo a mi alrededor 

He de confesar que ésta versión de ésta canción aún me hace llorar. Recordar el momento de ésta grabación me resulta emocionante. Ha sido ésta versión una de las presentaciones más intensas que he hecho. Me emociona y me emocionó en su momento no sólo por la letra de la canción que llegó a mis manos en un momento de inspiración que nunca he merecido. La letra de "Lloviendo a mi alrededor" es robada de todos mis maestros de vida, algunos los conozco en persona, a otros solo los he leído a la distancia, y aunque yo la escribí no la identifico como mía. Eso es una bendición porque me hace seguir siendo humilde, y seguir admirándola y aprendiendo de ella. Estoy muy agradecido con Dios por regalármela. Pero además me conmueve haber tenido la suerte de  tocarla con todos los instrumentos que alguna vez imaginé para ella. Eso para los músicos independientes siempre es invaluable. Tenemos pocos recursos, y lo único que podemos hacer a veces para poder hacer las canciones como las soñamos es convencer a nuestros amigos de ayudarnos. Y de alguna forma eso fue lo que pasó el 8 de Julio del 2012 en Montreal, Canadá.

Me emociona la quena de Normand Raymond, un músico franco-canadiense que adoptó a Chile y Latinoamérica como su segundo país, traductor de profesión, su talento musical entendió el sonido y la pasión que estaba buscando y le dieron espíritu a ésta canción.

Me emociona las percusiones del maestro David Sánchez, mexicano de inmenso talento y corazón. Una de las personas más puras que he conocido. Un gran amigo, líder de una envidiable familia que ha tenido la suerte de volver a México a seguir entregando su corazón en los escenarios.

Me emociona la voz de Talia Leos, mexicana, mujer, maestra, actriz, cantante, profesional de la danza y mamá de Luca.

Me emociona el violín de Anne-Marie Pollack músico franco-canadiense, a quien sólo vi en los meses de preparación para éste concierto y a quién no veo desde entonces. Su violín en todas mis canciones fue un pulso, un respiro, una voz, un aliento.

Me emociona el chelo de Verónica Alonso, músico franco-canadiense de origen chileno, maestra de música, orgullosa de sus raíces latinas y de su formación como músico clásico. Verónica fue un apoyo muy importante durante la producción de éste evento.

Me emociona pensar en todos los amigos que me acompañaron ese día en la producción del concierto: Laura Mora quien condujo el evento, Gabriela, Noemi, Maria Inés y Susana que estuvieron trás bambalinas. Y de todos mis amigos y personas que me acompañaron en éste momento tan especial de mi vida. El concierto "Gracias a la vida", un concierto a beneficio de niños con Cáncer en México.

Y me emociona pensar y recordar la suerte que he tenido y tengo de poder hacer lo que quiero, donde quiera. A veces no en el momento que lo deseo, pero siempre pasa. Soy un consentido de Dios, que siempre me da lo que le pido. Y yo, aun así, a veces me la paso en melancolías, sin aceptar, luchando contra lo que me toca cada día y anhelando cosas que están más allá del sol. Pero hay días como esa noche de verano del 2012 donde Dios me recuerda que soy su hijo ("un príncipe" como diría Facundo Cabral ¿pues cómo se le llama al hijo del Rey?). Donde Dios me demuestra que me ama a través de sus demás hijos, y que me confiesa, susurrando como siempre, que le gusta que haga música y que siempre puedo volver a mi guitarra para estar en contacto con Él. 

Esa noche llovió oro alrededor de mí, se sentía como aplausos, se miraba como sonrisas, y se escuchaba como ésta canción, que talvez no es perfecta, pero en ese momento fue lo mejor que pudo ser.


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