Li 

Ésta es mi nueva canción “Li” aquí esta la letra, más abajo encontrarán la historia de cómo y porqué la escribí .
Escucha la canción en Soundcloud
https://soundcloud.com/trovo-trovador/li

Li un pajarito de plumas multicolor,
era el preferido de la niña Flor.
Un día que Florecita abrió la jaula sin que viera su mamá,
Li aprovechó el momento y se echó a volar.

Li salió por la ventana a gran velocidad
y voló hasta que ya no hubo techos ni ciudad.
Sin pensar viajó hasta ver la selva verde sin igual
y paró en el árbol más alto que pudo encontrar.

Li pensó “estoy muy lejos, estoy sólo y ya no sé que hacer”.
Se fué el sol, y un ave se paró en la rama donde estaba él.
En la oscuridad, le dijo el ave “no tienes que temer”,
yo soy un quetzal y son tan viejo como el rio Suchiate.

Y mientras tanto Florecita cantaba
desde su cama a la orilla de su ventana,
con toda la esperanza en su corazón
pidió a la luna que llevará su canción.

CORO

Li, tu eres más audaz que el viento.
Li, tu brillas mucho más que el sol.
Li, hay un secreto atrás del tiempo.
Li, no temas que todo va a estar mejor.

Li se volvió como un hijo para el pájaro Quetzal,
Aprendió a vivir en la selva Lacandona.
Una vez, tomando agua su reflejo lo sorprendió
y pensó ¿Cómo es que nunca he visto pajaritos como yo?

Li le preguntó al Quetzal quien respondió,
“tu igual que yo somos especies en peligro de extinción
y es nuestra maldición vivir la vida en soledad,
más no te entristezcas pajarito Tangará”

“Escuché de un arbol donde habitan más aves como tu
y que está más lejos de donde termina el río Lacantún”
“Llévame” le pidió Li casi llorando y el viejo se conmovió,
“Está bien” y se fueron volando mientras se ocultaba el sol.

CORO
CORO

Li. Detrás de cámaras.

Mi querida amiga y cómplice Verónica López (autora de la letra de nuestra canción “Angel”) me pasó hace un par de meses el tip de un concurso de canciones para niños en México que se llama “México, país de las maravillas: Cantos y cuentos por nuestra naturaleza”, donde concursan canciones para niños con temas relativos a la biodiversidad y el cuidado al ambiente. Con eso de que yo escribo cuentos pues parecía buena oportunidad para que hiciera algo y lo metiera a concursar. La cosa es que, aunque tengo cuento/canciones de mi autoría, nunca había hecho algo específicamente para niños. Todas mis cuento/canciones trataban de situaciones existenciales explicadas de una forma que no estoy seguro todos los niños pudieran digerir. Así que ésta oportunidad me pareció más bien un reto. Un reto que me debía desde hace tiempo, pues como educador y músicos era ilógico que nunca hubiera intentado algo así.

El reto al principio fue avasallador pues no tenía un tema específico que quisiera abordar. Cuando escribo no lo hago por pedido sino por gusto, pero en ésta ocasión tenía que inventarme una temática, tenía una fecha límite para entregar la canción, y tenía que ser sobre un sujeto al que nunca me había aproximado: “la ecología”. Empecé por lo básico, encontrar un personaje. Quería escribir sobre alguien con el cual me identificara, por lo tanto tenía que ser un ser vivo y se me antojó que fuera un animal. Si era un animal había dos particularidades para el animal que parecían excluyentes una de la otra. El animal de mi historia tenía que ser un animal doméstico ó un animal salvaje. Los animales domésticos son más cercanos a mí porque alguna vez he tenido uno. Pensé en escribir sobre mi perro, sobre mi pez o sobre mis tortugas. Pero no encontraba nada interesante que les pudiera pasar a estos personajes que estuviera relacionado con la ecología y que valiera la pena contar. Estuve atorado algunos días dándole vueltas a éste asunto.

Una mañana soñé una melodía. Hoy ya recuerdo muy pocos detalles del sueño. Me acuerdo que soñé los arreglos de la guitarra, soñé que la canción estaba en Re mayor, y me acuerdo que en mi sueño mientras la tocaba sabía que era un cuento, cuando la empecé a cantar dentro de mi sueño dije como primera palabra el nombre del personaje de la canción: “Li”, después desperté. Al despertar me sorprendí de encontrar mucha influencia de Silvio Rodríguez en los arreglos musicales de lo que había soñado. Grabé la melodía y la guitarra en mi computadora. Hoy que escucho ésta primera grabación me doy cuenta que suena como “La guitarra del joven soldado” entre otras “silviadas”.

Ya con el nombre del personaje en la mano era más fácil identificarlo con algún animal. “Li” se me hizo un buen nombre para un pajarito de jaula. Así que empecé a pensar que le podía pasar a Li. Tenía que ser algo que sucediera fuera de la jaula pues en una jaula no hay mucho lugar para que sucedan historias dignas de contar, así que Li tenía que escapar. Para escapar alguien tenía que abrir la jaula, entonces introduje el personaje de la niña Flor. Flor abría la jaula y Li escapaba de la jaula ¿y luego?. Ya en libertad miles de cosas le podían pasar ¿qué podría pasarle a Li que fuera relacionado con la ecología o la biodiversidad? En mi primer borrador Li se encontraba una gaviota que lo invitaba a conocer el mar. De ésta forma Li tendría un camino que recorrer donde podrían pasarle infinidad de aventuras. Podría conocer la biodiversidad de México y aprender algo sobre cuidado al ambiente, la crisis ecológica o una cosa así. Sin embargo no se me ocurría nada. Así pasaron un par de semanas más.

Mientras tanto en mi vida personal me preparaba para hacer una mudanza a otra ciudad, por razones profesionales había decidido cambiar mi residencia de Montreal a Ottawa, así que me concentré en la mudanza durante varios días en lo que pensaba qué le podía pasar a Li. Una vez que me hube mudado, ya en mi nuevo departamento, retomé la misión de terminar mi historia. Cambié el tono de la música a algo que le quedara mejor a mi voz, escogí Sol mayor. Revisé las bases de la convocatoria del concurso. Había dos temas principales de los cuales se tenía que tratar la historia o canción: Causas de la pérdida y deterioro de la biodiversidad y la biodiversidad en México. Empecé a investigar sobre estos dos temas a ver si encontraba algo que me inspirara. Una de mis primeras corazonadas fue la de ver algunas aves mexicanas en peligro de extinción. Li era un pajarito de jaula, es decir era un ave pequeña, revisé una lista de aves y dentro de las aves pequeñas en peligro de extinción encontré al quetzal. El quetzal es una ave bellísima que además es mítica, hay muchísimas leyendas y mitos alrededor de él. Así que tuve la vanidad de que el personaje de mi historia no fuera cualquier ave, fuera un quetzal. Por lo tanto, reconcilié las dos variables que creí no podría juntar, mi animalito vivía en una casa pero se escapaba al mundo salvaje pues él no era doméstico por naturaleza (¿qué animal lo es?)

Poco a poco iban surgiendo particularidades que hacían que mi historia fuera aterrizando. El quetzal habita en una zona geográfica particular de México, al sur de Chiapas en la frontera con Guatemala. En sí el quetzal es un ave más reconocida por ser de centro-américa que por ser mexicana. Por ejemplo, es el ave nacional de Guatemala y su imagen se encuentra en sus billetes. En mi primer borrador Li se encontraba una gaviota que lo invitaba a conocer el mar. Pensé que era importante conservar éste tercer personaje en la historia, un personaje con el cual Li pudiera relacionarse y que fuera cercano a él. Quería que éste tercer personaje le pudiera enseñar a Li sobre él mismo y sobre su medio. Li, por haber estado en cautiverio, no sabía como vivir en libertad y tenía que aprender esto casi inmediatamente después de escapar pues sino iba a morir. Por lo tanto hice que Li se adentrara en la selva y que ahí conociera a un nuevo amigo. En el segundo borrador Li conoce a un búho (en lugar de una gaviota). El búho con su cara de viejo sabio era un buen elemento para que Li pudiera aprender cosas a través de él. Utilice la especie de búho lechuzón de Chiapas. Una ave enorme que en sí es predador natural de pajaritos como el quetzal. Sin embargo en mi historia hacía que el personaje del búho se presentara él mismo como alguien inofensivo tanto por su buena voluntad como por su edad “soy más viejo que el río Suchiate”. Con ésta referencia al río Suchiate localizaba la historia en una región geográfica.

Llegaba la hora de escribir el coro. Cuando soñé la melodía sólo soñé el principio, lo que vendría siendo la primera estrofa o parte A. Así que no había pensado en un coro. Empecé a jugar con mi guitarra hasta que encontré un coro que me gustará:

Li, tu eres mucho más que el viento.
Li, tu brillas mucho más que el sol.
Li, hay un secreto atrás del tiempo.
Li, no temas que todo va a estar mejor.

¿quién decía esto? Podía ser el narrador omnisciente o podía ser alguien más dentro de la historia. Escogí a la niña Flor para que dijera el coro de la canción. Poco después cambié la frase “mucho más que el viento” por “más audaz que el viento”. Era mejor.

Li se volvió un personaje en el cual yo proyecté varias cosas que me estaban pasando en ese momento. Me di cuenta de esto desde el principio, dejé que mis propias necesidades permearan en la historia, es por eso que Li es un ave algo nostálgica, que se enfrenta con la soledad una vez que ha decidido aventurarse al mundo por si sólo. El canto de Florecita diciéndole que “todo va a estar mejor” era un consuelo para mi también.

En la segunda mitad de la canción venía la parte más importante: el climax. Una vez que todas las piezas estaban acomodadas iba a suceder algo más que iba a meter a Li en un problema el cual tendría que resolver. Así es que Li se da cuenta que no hay más pajaritos como él. Le pregunta al búho que porqué nunca ha visto pajaritos que se parezcan a él, y el búho le dice “porque eres, al igual que los soy yo, una especie en peligro de extinción”. Éste conflicto confronta a mi personaje una vez más frente a su propia y abrumadora soledad y unicidad en el mundo. Sin embargo, ya para terminar la historia, el búho le otorga en el mismo párrafo la solución a su problema. Durante mi investigación sobre el quetzal encontré varias leyendas, una de ellas era la leyenda del árbol de los quetzales, así que hice que el búho estuviera familiarizado con ésta historia y además, por su sabiduría, supiera donde estaba localizado éste árbol “más lejos de donde termina el río Lacantún”, de tal forma que pudiera llevar a Li ahí. El búho le cuenta a Li sobre el árbol y Li le ruega llorando que lo lleve. El búho acepta y se van volando en su búsqueda. Ya que no podía seguir escribiendo más porque el cuento debía de tener una duración máxima de 4:30 mins tenía que terminar mi cuento ahí. Para darle esa sensación de final, hice que los dos amigos se fueran volando en el ocaso.

¡Mi cuento estaba listo! ¡oh, que alegría! Siendo que era la primera vez que escribía algo para niños decidí pilotearlo con algunos amigos, algunos son poetas y otros tienen hijos pequeños. Recibí mucha retroalimentación que fue muy útil. Un problema era la cantidad de sílabas por verso, concentraba mucha información en poco tiempo. Fue algo que no pude cambiar porque necesitaba llenar de detalles la historia para que fuera más creíble. Además tenía que respetar las rimas y los acentos de cada palabra y cosas de poetas, por lo tanto no podía economizar más. Un par de días después de que había enviado mi canción a que la probaran mis amigos me respondió Jose D'Amodio, poeta argentino, que entre otras cosas había un problema con la historia: los quetzales no pueden vivir en cautiverio porque mueren de tristeza en menos de cinco días. ¡que gran tragedia! Y al mismo tiempo ¡pero que animal tan entrañable! Pensaba “ si yo tuviera que vivir en una jaula también moriría de tristeza a la semana. Pero, hermano quetzal, ¿porqué me haces esto?” Mi gran problema es que Li salia de su cautiverio gracias a la niña Flor y así comenzaba la historia. Si Li, siendo un quetzal, no podía vivir en cautiverio ¿entonces de dónde había salido? Cuando yo me enteré de éste detalle el cierre de la convocatoria estaba a unos días de distancia. Si quería conservar a Li como quetzal tenía que cambiar casi toda la historia y había tardado mas de un mes en escribir lo que tenía. Sólo me quedaba una opción y era que Li no fuera un quetzal. Lo que iba a hacer era cambiar la especie de Li por la de otra ave que si pudiera estar en cautiverio. Me metí a internet otra vez para investigar más sobre las aves en peligro de extinción en Chiapas, y así encontré a la Tangará Chiapaneca. Una ave pequeña igual, en peligro de extinción que podía estar en cautiverio (hasta donde yo sé) y podía ser parte de mi historia. Como ya había cambiado la especie de mi personaje principal, cambie la especie del personaje secundario. Para hacerlo más cercano a la verdad hice que el búho ya no fuera búho, porque los búhos son predadores naturales de las aves pequeñas. Por lo tanto convertí al búho en otra ave: en un quetzal. De ésta forma, aún conservaba al quetzal en mi historia.

Y así fue amigos míos el detrás de cámaras de mi última canción “Li” Espero que les guste. Y sobre todo, espero que les guste a los niños. Si tienen oportunidad compártanla con sus niños y si pueden háganme saber qué opinan ellos. La versión que encuentran ahora es la versión original no editada que dura más de 4:30 mins, la que está concursando es la misma canción pero recortada. Aquí la pueden ver http://larc2.dyndns.org/mapasonoro/forum/topic/1003/



0:00 / ???
  1. Li

2 comments

  • Ram

    Ram

    Como le hago para escucharla ??

    Como le hago para escucharla ??

  • Luis Flores

    Luis Flores

    Ponle sonido a tu compu =) Aquí estan algunos links donde la puedes encontrar Escucha la canción en Soundcloud soundcloud.com/trovo-trovador/li Descarga ésta canción gratis luisfloresmusica.com/media/mp3/Li.mp3

    Ponle sonido a tu compu =)
    Aquí estan algunos links donde la puedes encontrar

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    soundcloud.com/trovo-trovador/li

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